domingo, 13 de julio de 2014

CUARTO DÍA: El cierre más largo de mi vida

Por cosas del azar o puede que no tan azar, me he chupado todos los cierres esta semana y éste era el más largo, hasta las 2:30am...
Lo que más temía era LA PILA, horas y horas fregando por "suerte" me tocó limpiar la sala.
Comencé limpiando las mesas tanto de la terraza como de la sala y después barriendo.
Muchas pesonas se creen que están en un restaurante y van a mesa servida... Señores y señoras, es el Burger, coja su maldita bandeja y vacienlas en los cubos distribuidos por la sala. Son metálicos con una puerta delantera que al empujar con la bandeja o si no se apañan con la mano, pueden depositar su mierda ahí... pero no, hay gente que come y se va dejando todo hecho un asco...

Aunque también pueden estar tranquilos, que mientras esté yo allí, me tocará limpiar tooooooodaaaaaa la sala.
Cerré uno de los lados y aunque puse unas sillas impidiendo el paso, la gente las movía con intención de sentarse... señores y señoras otra vez, ESTA ZONA ESTÁ CERRADA porque si no se han dado cuenta, ESTOY LIMPIANDO.
Hay que mover sillas y mesas, mess que no están pensada para moverse fácilmente porque pesan un muerto y ya tengo la espalada y los brazos doloridos...
Después de limpiar toda la sala, limpié la máquina de bebidas: Esto es fácil, quitas los biberones por donde sale el refresco y los echas a un barreño con el famoso higienizante que tanto le gusta al Burger King.
Vacié todos los cubos de basura y tuve que andar 15 minutos para echar una a una las bolsas en un cubo gigante...
Estaba agotada pero salimos a la hora y al menos no me tocó la maldita pila... estoy agotada

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